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El Madrid no espera ni paz ni amistad en El Pireo ante el Olympiacos

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Patricia Parra – who has written posts on NoticieroDeportivo.com | .


Madrid, 7 dic (EFE).- El Real Madrid viaja al estadio de La Paz y la Amistad de El Pireo, Atenas, para enfrentarse al Olympiacos sabiendo que no va a encontrar ninguna de estas cosas en su enfrentamiento con el equipo griego, en el que regresa su gran capitán Vassilis Spanoulis.

Tras haber perdido cinco de los últimos seis partidos en la Euroliga, viajar a la pista del Olympiacos no parece la mejor ni la más sencilla situación para intentar enderezar el rumbo, pero el calendario es el que es y El Madrid se apresta a cumplir con la posible alta de Jeffery Taylor.

Taylor, ausente las últimas dos semanas, y Rudy Fernández, que se hizo daño en un pie esta misma semana, viajarán a Atenas y Laso decidirá en el último momento cual de los trece jugadores que viajan es el descartado.

En el Olympiacos se espera el debut en la presente competición de su capitán, Vassilis Spanoulis, ya recuperado de la lesión en la rodilla izquierda que le ha mantenido varado hasta el momento.

Los enfrentamientos entre Olympiacos y Real Madrid son otro de los grandes clásicos europeos con 37 batallas hasta el momento y un balance de 19-18 para los helenos, 11-14 para el Madrid si contamos sólo desde la creación de la Euroliga en el año 2000 y 0-2 para los de Laso si miramos a la pasada temporada.

Todos estos datos históricos sirven de referencia para apreciar la grandeza de estos dos equipos, pero no influirán en la nueva batalla.

El Olympiacos llega colíder con el CSKA, con dos victorias, y el Madrid con esa racha negativa comentada que quiere intentar cambiar en base a “intentar controlar el ritmo del partido, tener buenas decisiones en ataque y no cometer pérdidas”, según apuntó el entrenador del equipo español, Pablo Laso.

Lo que es seguro es que no habrá paz y amistad en el pabellón del Olympiacos. Nunca la ha habido y nunca la habrá en la pista, al contrario de cuando acaba el partido.

Ese pabellón, que destila esencias de baloncesto desde que acogiera el Eurobasket de 1987, es una de las plazas más difíciles de tomar. El Madrid y todos los equipos de la Euroliga lo saben y ahora, con Spanoulis de nuevo en las filas rojiblancas, más.